Un mes en el verano y nunca he estado mejor. Me he mantenido ocupado todo este mes, aprendiendo un nuevo idioma, creando un pasatiempo, leyendo Su Palabra. Puedo sentir que el espíritu de la pereza se está alejando de mí a la fuerza. Ahora, ha habido momentos en los que estoy en la cama, desplazándome un sábado, pero me doy gracia porque toda la semana me mantuve ocupado con Dios y me negué a caer en los caminos lujuriosos. También me gradué el primero de junio.
Gloria al Altísimo.
Cualquiera que sea tu tarea, hazla de todo corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibirás la herencia como recompensa. Estás sirviendo al Señor Cristo.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!
Join the conversation
Sign In to Comment