Señor Jesús,
Sé que tienes un plan para mí. A veces lo siento. En los últimos meses me decía a mí mismo, he terminado de pecar y soy tuyo. Solo unos días después, sin que se respondan acciones o oraciones, ese pequeño demonio que está en esta casa, ya sea que muestre su cara y luego se esconda, literalmente, o presione mis botones para que peque. He intentado con sal y agua bendita y no hace nada. Señor Jesús, líbrame de este/estos demonio(s) para que pueda seguirte con todo mi corazón, cuerpo, mente y alma. Soy tuyo Jesús. Por favor, acércate. Amén
Sométanse, pues, a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.
Comentarios (1)
Join the conversation
Sign In to Comment