Llevé el uniforme con orgullo, un soldado afroamericano que dio todo para servir a su país con disciplina, lealtad y sacrificio. Pero fuera de la base, mi corazón llevaba una batalla diferente. Cada mujer que conocí parecía atraída por el título, los beneficios, la imagen... no por el hombre detrás de ello. Las conversaciones se sentían vacías, el afecto se sentía condicionado y el amor se sentía como una transacción.
Con el tiempo, el peso de ser "usado" me fue desgastando. Empecé a cuestionar mi valor más allá del uniforme, preguntándome si alguien alguna vez me vería a mí, no mi rango, no mi estabilidad, no lo que podía proporcionar, sino a mí. Debajo de la fuerza y la estructura había un hombre que solo quería algo real: honestidad, paz y un amor que no viniera con motivos ocultos.
Un día, cansado pero no roto, tomé una decisión silenciosa, dejaría de buscar atención y comenzaría a proteger mi corazón. Porque el amor verdadero no se supone que se sienta como una misión... se supone que se sienta como en casa.😭🥲🥺
El Salmo 147:3 dice: "Él sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas."
Esto me recuerda que incluso cuando las personas maltratan mi corazón, no estoy olvidado. La sanación es posible, y el amor correcto llegará, no forzado, no falso, sino genuino y alineado con su valor.
Ya que eres precioso y digno de honra a mis ojos, y porque te amo, entregaré personas a cambio de ti, naciones a cambio de tu vida.
Comentarios (1)
Join the conversation
Sign In to Comment