Por favor, oren por mí, para que no me sienta encadenado por la lujuria nunca más, que aunque mi carne es tan débil, mi espíritu es tan fuerte. También oren por mí para que me concentre en acercarme a Dios tanto como sea posible, gracias.
Ninguna tentación os ha sobrevenido que no sea común a los hombres. Dios es fiel, y no permitirá que seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, para que podáis soportarla.
Comentarios (12)
Join the conversation
Sign In to Comment