A todos los que están luchando con el pecado y la tentación, es normal que el hombre peque. Todos hemos fallado en alcanzar el estándar de Dios, todos somos pecadores. No te avergüences de tus pecados, ya que ningún pecado te ha sobrevenido excepto lo que es común a la humanidad. Sin embargo, Dios no permitirá ninguna tentación que no puedas soportar, siempre ofrece una salida. La tentación puede ser realmente buena. Nos fortalece y nos pone a prueba para construir fuerza espiritual. Pero, cuando pecamos, debemos arrepentirnos con un corazón sincero y por amor a Dios. A aquellos que han leído esto, pónganse la armadura de Dios para que puedan resistir todas las tentaciones y ataques del enemigo. Que Dios esté con todos ustedes.
Ninguna tentación os ha sobrevenido que no sea común a los hombres. Dios es fiel, y no permitirá que seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, para que podáis soportarla.
Comentarios (0)
No comments yet. Be the first to comment!
Join the conversation
Sign In to Comment