Hace cuatro años, mi vida dio un giro doloroso cuando mi esposo se divorció de mí. Me quedé a cargo de criar a mis dos hermosos hijos mientras intentaba sanar, reconstruir y encontrarme a mí misma de nuevo. No fue fácil, pero en cada momento difícil, Dios nunca me dejó sola. 🙏❤️
Hoy, miro hacia atrás con un corazón agradecido. Dios me ha dado la fuerza para aceptar lo que sucedió, sanar del dolor y avanzar con valentía. Mis hijos han sido mi mayor bendición y motivación, y cada día me recuerdan que lo que parece un final puede convertirse en el comienzo de algo hermoso.
Estoy agradecida por lo lejos que Dios nos ha llevado, por cada lección, cada oración respondida y cada nuevo comienzo. Puede que no sepa lo que depara el mañana, pero confío en Aquel que tiene el mañana en sus manos. 🙏✨
Todavía de pie. Todavía agradecida. Todavía creyendo. ❤️
Olvida las cosas pasadas; no te detengas en el pasado. ¡Mira, estoy haciendo algo nuevo! Ahora brota; ¿no lo percibes? Estoy abriendo un camino en el desierto y ríos en la tierra estéril.
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