Estoy agradecido con Dios por Su amor infinito. Por ser un Dios de amor, perdón, gracia, y que hoy estoy tan seguro como Pablo en la Carta a los Romanos 8:38-39 de que nada en este mundo puede separarme de Él. Absolutamente nada. Gloria al Altísimo.
Porque estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni el presente ni el futuro, ni ningún poder, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa en toda la creación, podrá separarnos del amor de Dios que está en Cristo Jesús nuestro Señor.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!
Join the conversation
Sign In to Comment