Abba, gracias por cada misionero fiel que enviaste en cada era. Desde Jim Eliot hasta Richard Allen, tu bondad NUNCA ha cesado. Oro para que me uses para grandes cosas como lo hiciste con ellos.
Entonces oí la voz del Señor diciendo: '¿A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros?' Y yo dije: 'Aquí estoy. ¡Envíame a mí!'
Comentarios (2)
Join the conversation
Sign In to Comment