Quiero pedirte, orya, que sea un mejor cristiano y no tibio, que tenga autocontrol y me acerque más a Jesús.
Conozco tus obras, que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras uno u otro! Así que, porque eres tibio, ni caliente ni frío, estoy a punto de escupirte de mi boca.
Comentarios (0)
No comments yet. Be the first to comment!
Join the conversation
Sign In to Comment