Dios, ahora tengo 50 años, estoy desempleado y vivo con mi madre. Mi hermano menor me da una asignación mensual para cuidar de nuestra madre, pero la situación económica no es nada buena. Mi hermano también está empezando a tener dificultades. He comenzado a buscar trabajo, pero nadie me contrata. No tengo esposo, ni hijos, y tengo miedo del futuro. Si mi madre ya no está aquí, ¿qué me pasará? Dios, por favor, prepara un camino para mí. Te encomiendo mi futuro y mi esperanza.
Porque yo sé los planes que tengo para ti, declara el Señor, planes para prosperarte y no para dañarte, planes para darte esperanza y un futuro.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!
Join the conversation
Sign In to Comment